
Fiete Choice es un juego de lógica que ayuda a los niños a reconocer las diferencias de forma lúdica. Observan un grupo de objetos e intentan descubrir cuál no pertenece al conjunto. Lo que al principio parece sencillo se vuelve más complejo paso a paso: desde las diferencias obvias hasta los detalles más sutiles. De esta manera, se anima a los niños a observar con más atención y a reconocer cada vez más lo que es importante.
Una de estas cosas no es como las demás.

La capacidad de categorizar —de reconocer qué tienen en común las cosas y qué las diferencia— es fundamental para el pensamiento lógico. Los científicos clasifican, los matemáticos agrupan, los lectores diferencian. Queríamos ofrecer a los niños una forma lúdica de practicar esta habilidad básica. Fiete Choice está diseñado para que la categorización se sienta como un juego en lugar de una prueba, con encantadoras ilustraciones que animan a los niños a observar con atención.
Los niños ven una serie de objetos, generalmente tres o cuatro. Uno de ellos es diferente. Deben tocar el que no coincide. 99 niveles los guían a través de categorías como animales, criaturas marinas, frutas, coches, figuras geométricas y banderas náuticas. Las primeras rondas utilizan diferencias obvias (una bola azul entre bolas rojas), mientras que las rondas posteriores requieren un razonamiento más cuidadoso (un paraguas cerrado entre abiertos, o un velero entre lanchas motoras). Hay dos modos de juego disponibles: un modo relajado para pensar a su propio ritmo y un modo cronometrado opcional para niños mayores que buscan un desafío adicional. Cada respuesta correcta se recompensa con una divertida animación.

Lo que hace que Fiete Choice sea tan especial es la elegancia de su diseño. Tiene una sola mecánica —encontrar las diferencias—, pero las variaciones son infinitas. El juego progresa desde las diferencias de color hasta las de forma, las funcionales y, finalmente, las conceptuales, guiando de forma natural a los niños en su desarrollo del pensamiento abstracto. Y como cada ronda dura solo unos segundos, el juego se adapta perfectamente a los ratos libres del día. Ganador del premio Red Dot Best of the Best 2015, el Parents' Choice Gold 2015 y el Editor's Choice Award 2015.

Reconocer lo que no pertenece a un grupo requiere comprender la categoría que conecta a los demás objetos. Los niños aprenden a pensar en grupos y reglas, la base del razonamiento lógico, que sustenta las matemáticas, las ciencias y el lenguaje.
A medida que las diferencias se vuelven más sutiles, los niños necesitan observar con mayor atención. Este entrenamiento en la observación atenta agudiza sus habilidades de discriminación visual, la misma habilidad que les ayuda a distinguir la 'b' de la 'd' o el '6' del '9' cuando aprenden a leer y escribir.
En las rondas posteriores, la diferencia no es visual, sino conceptual: una herramienta entre juguetes, un objeto de invierno entre objetos de verano. Los niños empiezan a pensar más allá de la apariencia y se centran en el significado: el comienzo del pensamiento abstracto.